Entrevistas

Lucas Romero: del interior de Paraguay al desafío de la U

Lucas Ramón Romero repasa una carrera construida lejos de casa, su paso por Libertad y Recoleta, la emoción de vestir la selección paraguaya y el salto a Universidad de Chile, donde quiere responder en un club grande.

Equipo Walka TV··8 min de lectura
Lucas Romero: del interior de Paraguay al desafío de la U

Lucas Ramón Romero llegó a la entrevista con una idea muy clara: no esconder el costo real de su camino. Desde los primeros minutos dejó una frase que resume bastante bien su historia: "Todo futbolista sueña salir de su casa". En su caso, ese sueño empezó muy temprano, con la mochila cargada de sacrificios, la familia a la distancia y la convicción de que el salto valía la pena.

La conversación, grabada en Concepción en la previa del partido frente a Racing por el torneo de verano, sirve para entender por qué Universidad de Chile apostó por él. Romero no habla como un jugador que se siente de paso. Habla como alguien que sabe exactamente de dónde viene, qué le costó llegar hasta acá y qué espera construir a partir de ahora.

Salir de casa para empezar a ser futbolista

La primera parte de la entrevista es casi un retrato de origen. Romero explica que salió de su casa a los 16 años y que, antes incluso, ya había tenido que acostumbrarse a vivir con menos acompañamiento del que hubiera querido. Es un detalle importante porque pone contexto a su personalidad: no está acostumbrado a que todo sea inmediato, ni a que todo le sea fácil.

Cuando le preguntan quién fue la primera persona que confió en él, no duda demasiado. Menciona a su papá, a su mamá y a su familia completa. La respuesta no suena protocolar; suena a memoria emocional. Dice que ellos siempre lo apoyaron y recuerda que se quedó solo desde muy joven, algo que lo obligó a madurar antes de tiempo.

"Mi papá, mi mamá, la familia siempre me apoyaron"

Ese dato se repite varias veces en la entrevista: el sacrificio no fue solo deportivo, también fue personal. Salir del interior, dejar la casa temprano y sostener el sueño en otro entorno es una prueba que muchos mencionan, pero pocos describen con tanta naturalidad. Romero lo hace sin dramatizar, pero sin suavizar el costo.

Libertad, Recoleta y la construcción del recorrido

Antes de aterrizar en Universidad de Chile, el paraguayo tuvo un camino largo en su país. Primero pasó por la escuela de fútbol, después por la liga del barrio y más tarde por la selección de su ciudad. Ese recorrido lo llevó a Asunción y a la formativa de Libertad, donde estuvo cerca de cinco años.

Ahí aparece otra parte clave de la conversación: su primer gol en primera división fue justamente contra Libertad, el club donde se formó. El dato podría quedar como una anécdota, pero en realidad dice bastante sobre el profesional que es. Marcarle al equipo que te educó futbolísticamente siempre tiene una carga especial, y Romero no intenta negarla.

"Mi primer gol en primera división es contra Libertad"

Después llegó Recoleta, etapa que él mismo describe como una consolidación. Desde ahí también se abrió la puerta de la selección paraguaya, algo que recuerda con mucha emoción. Cuenta que cuando recibió el llamado sintió "piel de gallina" y que incluso lloró. En una entrevista de este tipo, esas respuestas importan porque muestran la escala humana del jugador. No todo es táctica, sistema y rendimiento; también hay orgullo, miedo, familia y desborde emocional.

El salto a la U: un sí rotundo

El momento de su llegada a Universidad de Chile aparece como una transición que él vivió con serenidad, aunque no por eso con menos ilusión. No quiso dar detalles de la negociación, pero sí dejó claro que su representante estaba manejando todo y que él, mientras tanto, mantenía la tranquilidad de quien espera una oportunidad grande.

Cuando la posibilidad se concretó, la respuesta fue inmediata: "es un sí rotundo". La frase no es menor. No habla de una decisión condicionada o de un paso tentativo; habla de un jugador que entiende que el contexto importa y que llegar a un club así puede cambiarle la carrera.

"Es un sí rotundo"

Ya en Chile, su primera impresión fue positiva desde el CDA hasta el trato del grupo. Describe el Centro Deportivo Azul como un lugar espectacular y resalta el nivel de los jugadores con los que entrena. También comenta algo que suele pasar desapercibido, pero que para un extranjero pesa mucho: la adaptación cotidiana. Dice que ya se le pegaron palabras chilenas "al tiro", una señal de integración que puede parecer menor, pero que dice bastante sobre el ambiente que encontró.

Un vestuario que lo recibió rápido

Romero cuenta que el primer vínculo fuerte lo armó con Octavio y después con Matías, además de ir sumando confianza con el resto del plantel. Ese dato es importante porque, para un jugador joven, el vestuario puede acelerar o frenar la adaptación. En su caso, la recepción fue buena desde el principio.

Lo más llamativo es que no solo habla bien de la bienvenida, sino también de la convivencia con figuras importantes del fútbol chileno. Menciona a Marcelo Díaz, Charles Aránguiz y Eduardo Vargas como referentes de enorme peso, campeones continentales y nombres que lo obligan a aprender rápido.

Lo que aprende de los referentes

Cuando le preguntan por Aránguiz, responde con respeto y admiración. Dice que lo sorprendió muchísimo, tanto por lo que ve como por lo que le comenta en los entrenamientos. Esa mezcla entre observación y charla directa le está dando un aprendizaje que probablemente valga tanto como varios partidos.

"Aránguiz me sorprendió muchísimo"

En una entrevista corta, escuchar a un futbolista joven hablar así de un líder del plantel es una buena señal. No está intentando inventarse un personaje; está reconociendo jerarquías y entendiendo dónde llegó.

El rol que le pide la U

Si hay un punto técnico que define a Romero, es su polivalencia. Él mismo dice que puede jugar de tapón, de doble cinco e incluso de central, algo que ya hizo en algunos partidos en Paraguay. Con 1,89 de estatura, el físico lo acompaña, pero la entrevista deja claro que no quiere quedar reducido solo a eso. Su idea es sumar desde la lectura del juego y la intensidad.

El entrenamiento en la U, según explica, le exigió más ritmo, más presión y más responsabilidad para proponer con y sin pelota. También aclara que lo que le pide Francisco Meneghini no se aleja demasiado de su identidad futbolística. Eso es positivo para cualquier refuerzo: cuando un entrenador te pide algo compatible con tu perfil, la adaptación suele ser más rápida.

"Puedo jugar de tapón, puedo jugar de doble cinco"

Y hay una frase que resume bien el nivel de exigencia que encontró: la intensidad es más alta y el juego le pide correr más y tener más la pelota. Es decir, no solo competir; también sostener una idea.

Una presión que él convierte en objetivo

Universidad de Chile no es un club cómodo para llegar y acomodarse. Romero lo sabe. Habla de una hinchada muy pasional, de un club exigente y de una obligación de ponerse a la altura. La palabra presión aparece, pero él no la usa como excusa. La transforma en un objetivo deportivo: ganar y competir por el campeonato.

"El primer objetivo principal es salir campeón"

Ese mensaje, dicho a pocos días de llegar, tiene peso. No se escucha a un futbolista que busque esconderse detrás del proceso. Se escucha a un jugador que entendió rápido el tamaño de la camiseta que va a vestir.

Selección, Mundial y la necesidad de seguir creciendo

La entrevista también deja espacio para la proyección a futuro. Romero no esconde que la selección paraguaya sigue siendo una meta grande y que su paso por la U puede ayudarle a sostener ese sueño. Dice que quiere jugar minutos, ayudar al equipo y hacer las cosas bien para seguir entrando en la órbita nacional.

La emoción con la selección ya la vivió. Cuenta que cuando lo llamaron sintió una alegría única, que lloró y que luego llamó por videollamada a su familia para compartir la noticia. Esa mezcla entre orgullo y desborde es la misma que aparece cuando habla de la U. Son dos escalas distintas, pero el impacto emocional es parecido.

"Cuando me llamaron me dio piel de gallina todo"

Esa frase ayuda a entender el perfil del jugador: alguien que todavía conserva el vértigo de llegar, pero que ya empieza a moverse con la responsabilidad de estar en un club grande.

Citas destacadas

  • "Todo futbolista sueña salir de de su casa"
  • "Mi papá, mi mamá, la familia siempre me apoyaron"
  • "Mi primer gol en primera división es contra Libertad"
  • "Es un sí rotundo"
  • "Aránguiz me sorprendió muchísimo"
  • "La hinchada de la U es una locura"
  • "El primer objetivo principal es salir campeón"
  • "Cuando me llamaron me dio piel de gallina todo"

Lucas Romero todavía está en la primera parte de su historia en Universidad de Chile, pero la entrevista deja una impresión clara: hay sacrificio detrás, identidad futbolística delante y una ambición bien definida en el medio. En clubes grandes, esa combinación suele ser un buen punto de partida.

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